Inspirational Story of The Day, Religion
- 9:27 PM - 2 dejaron un chin
El Vaso de Alabastro
Una señorita entró a un bazar pequeño de una angosta calle en una ciudad oriental, con el propósito de comprar un perfume - algún ungüento. Tenía en mente un propósito especial para el uso de este ungüento, por lo tanto deseaba lo mejor que pudiese obtener.
El dueño de la tienda la miró detenidamente, y llegó a la conclusión de que la señorita no era muy rica, pero que el tenia algo para ella, y fue y se lo trajo. La fragancia era delicada, mas ella dijo: No tiene usted algo mejor que esto? Oh si, contesto el, y le trajo otro perfume del mostrador, cuyo precio era dos veces mayor. Se lo abrió y realmente, la fragancia era muy agradable.
La señorita vacilo, y le dijo nuevamente: Es esto lo mejor que usted tiene o tiene usted algo todavía mejor? Bien, dijo el hombre, tengo un perfume importado pero es muy caro. Puedo verlo, insistió ella. El se lo mostró, y, verdaderamente, era mejor que todo lo que había visto. Ya estaba lista para hacer la compra - se aprestaba a abrir su bolsita para sacar el dinero, cuando dijo: Es esto lo mejor que usted tiene en toda la tienda?
El dueño se dio la vuelta, y revisó el mostrador de perfumes importados, fragancias no comunes de Egipto, de la India y de todos eso lugares lejanos del Oriente. "Señorita, tengo uno todavía, pero es sumamente caro. Es este vaso de alabastro." El corazón de la dama latió rápidamente mientras dijo: puedo verlo por favor? El se lo mostró. Los ojos de ella brillaban mientras tocaba el hermoso envase de alabastro, finamente pulido, dentro del cual se encontraba una extraordinaria esencia de nardo. Le iba a costar todo lo que tenía -300 centavos- el salario anual completo de un obrero, en aquellos tiempos. Ella comenzó a desamarrar su bolsita, diciéndose a si misma: "Nada es demasiado para mi Señor. Nada es demasiado para mi Señor."
María había oído decir a Jesús que pronto iba a morir, y ella quería ungir su cuerpo para la sepultura. Pero tal vez no había entendido. La gente comenzaba a decir ahora, que iba a ser coronado rey. Su corazón rebosaba de alabanza a su Señor, y de gratitud por el perdón de sus pecados. El regalo fragante que había pensado derramar sobre el cuerpo inerte de sus salvador, decidió vaciarlo sobre El, ahora mientras estaba con vida. En la sepultura, la fragancia solo iba a saturar la tumba; mientras que ahora, podía alegrar el corazón de Jesús con la seguridad del amor y la fe de ella. José‚ de Arimatea y Nicodemo, no ofrecieron a Jesús su dádiva de amor mientras el estuvo con vida. Con lágrimas de amargura trajeron sus costosos aromas al cuerpo frió e inconsciente de Jesús. Las mujeres que trajeron sus fragancias a la tumba, hallaron que su trabajo había sido en vano, el Salvador ya había resucitado. Pero María, derramando su amor sobre el Señor, mientras El todavía era consciente de ello, estaba ungiéndolo para la sepultura. Y al descender El a la obscuridad de su gran hora de prueba, llevó consigo el recuerdo de ese acto; una fianza, una prenda de amor que será por siempre suyo, de parte de sus redimidos.
Hay muchos que traen preciosos presentes a los muertos. Mientras están de pie, junto al cuerpo mudo y rígido, expresan palabras de amor con fluidez, ternura, aprecio devoción, etc. son vaciados sobre el cuerpo de aquél que ya no oye ni ve nada. Si estas mismas palabras hubieran sido habladas cuando el espíritu cansado mas las necesitaba, cuando el oído podía escucharlas, y el corazón sentirlas, cuan preciada habría sido su fragancia.
"En verdad le digo", dijo Jesús, "Que dondequiera que se predique este mensaje de salvación, en todo el mundo, se contara también lo que hizo esta mujer, para que se acuerden de ella." En todo lugar donde llegare el evangelio, el perfume de María seguiría esparciendo su fragancia, y los corazones serían bendecidos a través de este acto tan natural de parte de ella. Los reinos se levantarían y caerían; los nombres de monarcas y conquistadores se olvidarían; pero la acción de esta mujer se inmortalizaría en las páginas de la Historia Sagrada. Hasta cuando el tiempo no sea mas, ese vaso de alabastro roto, contará una historia de amor, gratitud y sacrificio.
Esta historia fue relatada por el pastor de mi Iglesia en uno de sus sermones. La quise compartir porque al final de la historia el pastor nos hizo una pregunta, la cual les formularé a ustedes en el día de hoy: Qué fragancia le estas dejando tu a las personas que están a tu alrededor?
Aprendamos a decir las cosas cuando las sentimos, especialmente aquellas cosas que nuestros seres queridos necesitan escuchar. Nunca es tarde para decirle te quiero o me haces falta, a esa persona que amamos. Nunca es tarde para perdonar a aquellos que nos han hecho algún daño. Aunque no lo creas Dios nos perdona el mas grande de los pecados, solo debes de pedírselo con fe.
Muchas bendiciones en esta nueva semana!
El dueño de la tienda la miró detenidamente, y llegó a la conclusión de que la señorita no era muy rica, pero que el tenia algo para ella, y fue y se lo trajo. La fragancia era delicada, mas ella dijo: No tiene usted algo mejor que esto? Oh si, contesto el, y le trajo otro perfume del mostrador, cuyo precio era dos veces mayor. Se lo abrió y realmente, la fragancia era muy agradable.
La señorita vacilo, y le dijo nuevamente: Es esto lo mejor que usted tiene o tiene usted algo todavía mejor? Bien, dijo el hombre, tengo un perfume importado pero es muy caro. Puedo verlo, insistió ella. El se lo mostró, y, verdaderamente, era mejor que todo lo que había visto. Ya estaba lista para hacer la compra - se aprestaba a abrir su bolsita para sacar el dinero, cuando dijo: Es esto lo mejor que usted tiene en toda la tienda?
El dueño se dio la vuelta, y revisó el mostrador de perfumes importados, fragancias no comunes de Egipto, de la India y de todos eso lugares lejanos del Oriente. "Señorita, tengo uno todavía, pero es sumamente caro. Es este vaso de alabastro." El corazón de la dama latió rápidamente mientras dijo: puedo verlo por favor? El se lo mostró. Los ojos de ella brillaban mientras tocaba el hermoso envase de alabastro, finamente pulido, dentro del cual se encontraba una extraordinaria esencia de nardo. Le iba a costar todo lo que tenía -300 centavos- el salario anual completo de un obrero, en aquellos tiempos. Ella comenzó a desamarrar su bolsita, diciéndose a si misma: "Nada es demasiado para mi Señor. Nada es demasiado para mi Señor."
María había oído decir a Jesús que pronto iba a morir, y ella quería ungir su cuerpo para la sepultura. Pero tal vez no había entendido. La gente comenzaba a decir ahora, que iba a ser coronado rey. Su corazón rebosaba de alabanza a su Señor, y de gratitud por el perdón de sus pecados. El regalo fragante que había pensado derramar sobre el cuerpo inerte de sus salvador, decidió vaciarlo sobre El, ahora mientras estaba con vida. En la sepultura, la fragancia solo iba a saturar la tumba; mientras que ahora, podía alegrar el corazón de Jesús con la seguridad del amor y la fe de ella. José‚ de Arimatea y Nicodemo, no ofrecieron a Jesús su dádiva de amor mientras el estuvo con vida. Con lágrimas de amargura trajeron sus costosos aromas al cuerpo frió e inconsciente de Jesús. Las mujeres que trajeron sus fragancias a la tumba, hallaron que su trabajo había sido en vano, el Salvador ya había resucitado. Pero María, derramando su amor sobre el Señor, mientras El todavía era consciente de ello, estaba ungiéndolo para la sepultura. Y al descender El a la obscuridad de su gran hora de prueba, llevó consigo el recuerdo de ese acto; una fianza, una prenda de amor que será por siempre suyo, de parte de sus redimidos.
Hay muchos que traen preciosos presentes a los muertos. Mientras están de pie, junto al cuerpo mudo y rígido, expresan palabras de amor con fluidez, ternura, aprecio devoción, etc. son vaciados sobre el cuerpo de aquél que ya no oye ni ve nada. Si estas mismas palabras hubieran sido habladas cuando el espíritu cansado mas las necesitaba, cuando el oído podía escucharlas, y el corazón sentirlas, cuan preciada habría sido su fragancia.
"En verdad le digo", dijo Jesús, "Que dondequiera que se predique este mensaje de salvación, en todo el mundo, se contara también lo que hizo esta mujer, para que se acuerden de ella." En todo lugar donde llegare el evangelio, el perfume de María seguiría esparciendo su fragancia, y los corazones serían bendecidos a través de este acto tan natural de parte de ella. Los reinos se levantarían y caerían; los nombres de monarcas y conquistadores se olvidarían; pero la acción de esta mujer se inmortalizaría en las páginas de la Historia Sagrada. Hasta cuando el tiempo no sea mas, ese vaso de alabastro roto, contará una historia de amor, gratitud y sacrificio.
Esta historia fue relatada por el pastor de mi Iglesia en uno de sus sermones. La quise compartir porque al final de la historia el pastor nos hizo una pregunta, la cual les formularé a ustedes en el día de hoy: Qué fragancia le estas dejando tu a las personas que están a tu alrededor?
Aprendamos a decir las cosas cuando las sentimos, especialmente aquellas cosas que nuestros seres queridos necesitan escuchar. Nunca es tarde para decirle te quiero o me haces falta, a esa persona que amamos. Nunca es tarde para perdonar a aquellos que nos han hecho algún daño. Aunque no lo creas Dios nos perdona el mas grande de los pecados, solo debes de pedírselo con fe.
Muchas bendiciones en esta nueva semana!

Eso necesitaba escuchar el dia de hoy, que amanecí tan explosiva, ahora me siento mucho mejor, gracias por este mensaje amiguito lindo.
Gigi
Hola O.J. ...cuanto gusto me da haberme encontrado contigo --que gustaso sentí al leer tu comentario a mi último post-- Me encanta este post tuyo. Es muy evidente la alta espiritualidad que conforma tu iterior. Y que bueno, porque ello me hace sentirme muy identificado contigo ...en cuanto estamos intentando un esfuerzo en igual dirección --"compartir con los demás, lo que va mejorando nuestras vidas; para que ello eventualmente ayude a mejorar las suyas"--
En sintonía con tu post, no quiero que siga pasando el tiempo sin que te diga con fino perfume, que escribes muy bien, que voy a estar viniendo por acá con mucha frecuencia, y que YA te aprecio mucho.
Gracias, por tu comentario en mi blog. Ese post MIO, se creció muchísimo con tu opinión.
Buen día amigo, no olvides ser FELIZ --sin que importe que!!--